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GUERRAS MUNDIALES

Realizado por: Ricardo Rado y Jesús Vázquez

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La Primera Guerra Mundial, también denominada la Gran Guerra, fue uno de los conflictos más mortíferos de la historia y preparó el terreno para otra guerra mundial solo 20 años después.

Primera Guerra Mundial

Antecedentes históricos 1890-1914

El período que antecedió a la Gran Guerra, la conocida como “Belle Epoque”, se caracterizó en el terreno internacional por una creciente tensión entre las grandes potencias. La globalización económica y al auge del colonialismo incrementaron las rivalidades. En ese contexto, una serie de crisis internacionales fueron conformando dos alianzas enfrentadas. El asesinato del Archiduque austriaco Francisco Fernando en Sarajevo en junio de 1914 fue el incidente que desencadenó la primera guerra mundial.

Las transformaciones del cambio de siglo y los conflictos entre las potencias:

El primer cambio tiene lugar en el contexto de la globalización que estaba viviendo la economía mundial. El ascenso de Estados Unidos y Japón significó el paso de un concierto europeo a un concierto mundial de potencias. Dos guerras en el tránsito de siglo ejemplifican esta transformación: la guerra hispano-norteamericana de 1898 y la guerra ruso-japonesa de 1905.

El segundo cambio vino propiciado por las transformaciones tecnológicas de la segunda revolución industrial. El dominio de las nuevas tecnologías e industrias provocó una nueva correlación de fuerzas entre las potencias. La cada vez más poderosa Alemania comenzó a desafiar la hegemonía británica. Este desafío se concretó en dos terrenos: la creciente competencia de la economía germana y el acelerado rearme naval alemán.

La tercera transformación la encontramos en la expansión colonial europea de fines del siglo XIX. La extensión de los imperios coloniales exacerbó la pugna por territorios y mercados entre las potencias industriales europeas. La competencia no solo se dio por razones económicas. A menudo cuestiones políticas, geoestratégicas o de prestigio estuvieron detrás de los conflictos coloniales.

La expansión colonial tuvo importantes consecuencias:

Los roces y conflictos entre las potencias tuvieron lugar en un marco geográfico mucho mayor, pudiendo tener lugar en cualquier sitio del mundo.

La tendencia de los imperios a crear economías cerradas imperiales propició una feroz lucha por territorios. Posteriormente, cuando el reparto colonial hubo concluido, las potencias se lanzaron a una guerra de aranceles. El proteccionismo comercial fue otro elemento que enrareció las relaciones internacionales.

Causas y estallido de la guerra

La causa inmediata que provocó el estallido de la primera guerra mundial fue el asesinato del archiduque de Austria-Hungría, Francisco Fernando, en Sarajevo, Serbia, el 28 de junio de 1914 por el nacionalista serbobosnio Gavrilo Princip.

Austria presentó un ultimátum a Serbia y el 28 de julio de declaró la guerra. El sistema de alianzas militares creado en los años precedentes entró entonces en funcionamiento el 28 de julio, el conflicto dio comienzo con la invasión de Serbia por Austria-Hungría, seguida de la invasión de Bélgica, Luxemburgo y Francia por el Imperio alemán, y el ataque de Rusia contra Alemania. Rusia ordenó la movilización de sus ejércitos contra Austria, por apoyo con sus hermanos eslavos. Alemania, aliada del imperio austro-húngaro, pidió a Rusia que detuviera sus maniobras contra Francia, en la que se concentraría el máximo de fuerzas disponibles para lograr rápidamente una victoria que permitiera al ejército dirigirse contra Rusia.

El plan fue ejecutado por el general Helmuth von Moltke, que dejó al ejército austríaco encargado de contener a los rusos en el frente oriental y dirigió la mayor parte de sus tropas contra Francia. El ejército francés, al mando del general Joseph-Jacques-Césaire Joffre, se dispuso a su vez a aplicar el plan XVII, contraataque centrado en el Marne dio como resultado un ultimátum de los Habsburgo al reino de Serbia. Las potencias europeas invocaron diversas alianzas formadas años y décadas atrás, por lo que sólo unas semanas después del magnicidio las grandes potencias estaban en guerra. A través de sus colonias, el conflicto pronto prendió por el mundo.

Fin de la guerra, consecuencias

Reforzados por las tropas provenientes del frente este, los alemanes dispusieron todas sus fuerzas en su última ofensiva, a partir de marzo de 1918, sobre el río Somme, en Flandes y en Champagne. Esta comenzó el 21 de marzo y se extendió hasta el 5 de abril, aunque con el final de esta los alemanes continuaron con una serie de cuatro ofensivas hasta el 17 de junio. Pero, mal alimentadas y cansadas, las tropas alemanas no pudieron resistir la contraofensiva de Foch y fallaron frente al objetivo final: París, quedando a 120 km de la capital francesa. El General Foch comanda sus tropas francesas y estadounidenses hacia la victoria, en la segunda batalla del Marne. Los primeros tanques británicos entraron en combate y la superioridad aérea aliada fue decisiva.

En los Balcanes, las tropas francesas atacan las líneas búlgaras en Macedonia. Después de pocos días de lucha, Bulgaria pide el armisticio. El Imperio otomano está al límite de sus fuerzas y no puede contener a los británicos que han tomado ya Jerusalén y Bagdad y avanzan hacia Anatolia; la derrota búlgara no hace sino empeorar las cosas. Franceses y británicos ocupan el Oriente Próximo e Irak y el Imperio Otomano también se rinde.

El General Díaz se ve presionado por su gobierno, que necesita de una victoria en el frente alpino para poder negociar. Los italianos derrotan a Austria-Hungría en Vittorio Veneto. Este hecho se suma a la derrota del ejército imperial en los Balcanes.

El Reich está en una situación desesperada: se ha quedado sin aliados, su población civil sufre draconianas restricciones, su ejército está al límite, sin reservas y desmoralizado. Ludendorff y Hindenburg son partidarios de la capitulación inmediata, pues creen que el frente se derrumbará en cualquier momento. En efecto, tropas estadounidenses de repuesto no paran de desembarcar e incluso Italia se prepara para enviar un contingente a Francia. El 8 de agosto un ataque aliado cerca de Amiens tiene éxito y rompe el frente alemán; los aliados penetran en Bélgica. El Alto Mando pide al brazo político iniciar inmediatamente negociaciones de paz. Cunde la convicción de que la guerra está perdida. Wilson proclama que Estados Unidos sólo negociará con un gobierno alemán democrático. El gobierno de la nueva República alemana firma el armisticio de Compiègne el 11 de noviembre de 1918. La guerra termina con la victoria de los Aliados.

Consecuencias: La Primera Guerra Mundial dejó como consecuencia una gran devastación demográfica y social, así como, una fuerte crisis económica. Desaparecieron cuatro imperios que fueron el alemán, el ruso, el austrohúngaro y el otomano, y se formaron nuevos países, lo que modificó la demografía de Europa central.

El desarrollo de la Primera Guerra Mundial tuvo una importante serie de consecuencias, entre las que más se destacan el número de soldados y civiles fallecidos, así como los diversos problemas políticos, económicos y sociales que derivaron de esta situación.

Fueron muchas las personas que se vieron afectadas por la escasez de recursos básicos, la hambruna y la destrucción de ciudades y pueblos.

No obstante, vale la pena mencionar que el desarrollo armamentístico y los avances tecnológicos e industriales destinados para estos acontecimientos también forman parte de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial.

Tratado de Versalles

El Tratado de Versalles puso fin a la Primera Guerra Mundial y desató la Segunda.

Los países europeos decidieron castigar duramente a Alemania por su papel en la Primera Guerra Mundial, un acuerdo que pronto atormentaría al mundo.

El 28 de junio de 1919, a las afueras de París, los dignatarios europeos se congregaron en el Palacio de Versalles para firmar uno de los tratados más odiados de la historia. El Tratado de Versalles puso fin formalmente a la Primera Guerra Mundial y, al mismo tiempo, sentó las bases de la Segunda Guerra Mundial. Aunque fue precedido de una conferencia de paz que duró más de un año, no gustó a ninguno de los países firmantes.

Más de 65 millones de personas habían combatido en la Primera Guerra Mundial, que se cobró la vida de más de 8,5 millones de miembros del ejército y de al menos 6,6 millones de civiles. La guerra diezmó tierras agrícolas, ciudades y campos de batalla de toda Europa. Y, según muchos, Alemania fue la culpable. A pesar de que los historiadores contemporáneos aún están divididos respecto a quién fue el responsable de la Primera Guerra Mundial, el tratado culpó y castigó a Alemania.

Las consecuencias del tratado

Aunque existía un deseo real de paz tras la desastrosa guerra, el tratado no logró los efectos esperados. Furiosos por lo que consideraban un duro diktat (una paz impuesta), los políticos alemanes de derechas utilizaron el tratado como punto de encuentro nacionalista. Las abrumadoras reparaciones y pagos redujeron la producción industrial del país y otras fuerzas provocaron hiperinflación en los años 20, que desempeñó un papel en la inestabilidad económica de la Gran Depresión.

Los líderes europeos no estaban satisfechos con el mapa redibujado de Europa y las concesiones que había hecho cada uno en nombre de una paz incómoda, ya que algunos estaban decepcionados por que Alemania no hubiera sido tratada con más dureza aún.

En 2010, 99 años después de que entrara en vigor el Tratado de Versalles, Alemania acabó de pagar el último plazo de su deuda de guerra. Para entonces, llevaban a sus espaldas otra guerra mundial. En la actualidad, el Tratado de Versalles sigue siendo un estudio de cómo, en lo que respecta a la guerra, las consecuencias inesperadas pueden anular hasta las mejores intenciones.

La Gran Depresión

También conocida como Crisis del 29, fue una gran crisis financiera mundial que se prolongó durante la década de 1930, en los años anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Su duración depende de los países que se analicen, pero en la mayoría comenzó alrededor de 1929 y se extendió hasta finales de la década de los años treinta o principios de los cuarenta. Fue la depresión más larga en el tiempo, de mayor profundidad y la que afectó a mayor número de países en el siglo XX. En el siglo XXI ha sido utilizada como paradigma de hasta qué punto se puede producir un grave deterioro de la economía a escala mundial.

La llamada Gran Depresión se originó en Estados Unidos, a partir de la caída de la bolsa de valores de Nueva York el martes 29 de octubre de 1929 (conocido como Crac del 29 o Martes Negro, aunque cinco días antes, el 24 de octubre, ya se había producido el Jueves Negro), y rápidamente se extendió a casi todos los países del mundo.

La depresión tuvo efectos devastadores en casi todos los países, ricos y pobres, donde la inseguridad y la miseria se transmitieron como una epidemia, de modo que cayeron: la renta nacional, los ingresos fiscales, los beneficios empresariales y los precios. El comercio internacional descendió entre un 50% y un 66%. El desempleo en los Estados Unidos aumentó al 25%, y en algunos países alcanzó el 33%. Ciudades de todo el mundo se vieron gravemente afectadas, especialmente las que dependían de la industria pesada, y la industria de la construcción se detuvo prácticamente en muchas áreas. La agricultura y las zonas rurales sufrieron la caída de los precios de las cosechas, que alcanzó aproximadamente un 60%. Ante la caída de la demanda, las zonas dependientes de las industrias del sector primario, con pocas fuentes alternativas de empleo, fueron las más perjudicadas.

Los países comenzaron a recuperarse progresivamente a mediados de la década de 1930, pero sus efectos negativos en muchas zonas duraron hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. La elección de Franklin D. Roosevelt como presidente y el establecimiento del New Deal en 1932, marcó el inicio del final de la Gran Depresión en los Estados Unidos. Sin embargo, en Alemania, la desaparición de la financiación exterior a principios de la década de 1930 y el aumento de las dificultades económicas, propiciaron la aparición del nacional-socialismo y la llegada de Adolf Hitler al poder.

El fascismo y el Nazismo

Nazismo alemán y fascismo italiano, dos formas de totalitarismo.

El fascismo era un movimiento político y un tipo de Estado​ de carácter totalitario, autoritario, antiliberalismo, anti-marxismo y antidemocrático; creado por el dirigente italiano Benito Mussolini que era un militar, se difundió en la Europa desde 1918 hasta 1939.

Benito Mussolini

El Nazismo Doctrina política nacionalista, racista y totalitaria que fue impulsada en Alemania por Adolf Hitler (político alemán, 1889-1945) después de la Primera Guerra Mundial, y que defendía el poder absoluto del Estado y la superioridad y la supremacía del pueblo germano frente a los demás pueblos de Europa.

Uno de los rasgos más característicos de ambos regímenes era la importancia que daban al líder único. Se presentaban como personas a las que admirar y eran vistos como dirigentes que guiaban a su pueblo con mano de hierro.

Al mismo tiempo, nazismo y fascismo recurrieron a la violencia para obtener sus objetivos: aterrorizaban a las personas contrarias al régimen y eliminaban cualquier tipo de oposición a sus ideas.

Adolf Hitler

El nazismo ha pasado a la historia por sus políticas de exterminio contra personas cuyo origen étnico, religión, creencias políticas u orientación sexual no encajasen con los ideales de Hitler. Se considera que unos 17 millones de personas murieron como consecuencia de estas políticas.

Por su parte, el gobierno fascista de Mussolini también persiguió a las personas que se oponían a sus políticas, especialmente a los comunistas o personas con ideales de izquierda. Aquellos contrarios al régimen eran juzgados, torturados, encarcelados, desterrados o incluso asesinados.

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Antecedentes de la Segunda Guerra Mundial

Es importante conocer la situación que se vivía en Europa antes del 1 de septiembre de 1939 cuando Alemania empezó su ataque a Polonia y en este apartado os vamos a comentar los antecedentes de la Segunda Guerra Mundial.

Antecedentes políticos de la II Guerra Mundial

Las causas políticas. Los tratados de paz de la I Guerra Mundial eran débiles e injustos para las Potencias Centrales. Alemania tenía que pagar indemnizaciones y reparaciones durante casi 100 años (en el año 2010 pagó por última vez). Sin olvidar que en el Tratado de Versalles Alemania también tuvo que reducir su flota y ejército y al pueblo germano no les gustó.

Por otro lado se fragmentó el territorio germano y austrohúngaro, muchos alemanes quedaron fuera de la República Alemana de Weimar. A continuación, Alemania e Italia comenzaron con gobiernos fascistas con Hitler y Mussolini y empezaron con políticas expansionistas.

Antecedentes económicos de la II Guerra Mundial

Con el Crack del 29 en Nueva York comenzó la quiebra de multitud de empresas conocido popularmente como la Gran Depresión pero no sólo afecto a EEUU también llegó a Europa, especialmente a Alemania muy castigada económicamente tras la I Guerra Mundial. Provocando un gran descontento de la población.

Ante esta Gran Depresión EEUU logra mejorar su economía con los métodos conocidos como New Deal de Franklin D. Roosevelt. Tras ver su recuperación, el ministro nazi de economía Hjalmar Schacht, impulsa la economía alemana potenciando la industria bélica como aviones civiles que en un futuro podrían ser utilizados como bombarderos.

Antecedentes bélicos de la II Guerra Mundial

Hubo varias guerras y asaltos que también influyeron en el inicio de la II Guerra Mundial, son estas:

  • Asalto de Italia a los territorios de Albania y Etiopía
  • Intervención de las tropas alemanas e italianas en la Guerra Civil Española entre 1936 y 1939
  • Intervención de Estados Unidos en la Guerra Sino-japonesa para ayudar a los chinos
  • En 1938 con el Pacto de Múnich Alemania invadió Austria, al año siguiente Polonia y este fue el inicio de la II Guerra Mundial.

Causas de la Segunda Guerra Mundial

Invasión de Alemania a Polonia. Hay que recordar que las condiciones del Tratado de Versalles fueron duras y humillantes para Alemania, que tuvo que hacer frente a una reestructuración de su territorio histórico y pagar unas considerables sumas económicas que impedían la recuperación de sus propias infraestructuras.

Así, el partido político nazi se encontró con un campo abonado excelente para implantar su ideología y provocar en sus ciudadanos un sentimiento de revancha que culminó en una actitud agresiva hacia el resto de Europa.

Problemas étnicos, según la filosofía de Hitler sobre la pureza de la “raza aria”. Estos problemas étnicos no fueron de nueva creación, pues ya existían desde siglos atrás, pero se fueron agravando al llevarse a efecto las modificaciones fronterizas creadas por el Tratado de Versalles, cuando el pueblo germano se vio dividido por los nuevos repartos territoriales. Este hecho fue determinante para difundir en esos pueblos el sentimiento de superioridad de la raza germana frente a los grupos raciales, principalmente los judíos que controlaban la economía capitalista, y quienes, según la perspectiva de los nazis, habían dividido a los pueblos germanos e interrumpido su desarrollo económico.

El Tratado de Versalles redujo de manera considerable los territorios de Alemania y Austria, zonas pobladas tradicionalmente por el pueblo germano desde hacía siglos. Eran por tanto territorios históricos, ocupados por un pueblo con unas tradiciones, Historia, lengua y cultura comunes que había sido dividió a la fuerza por el Tratado de Versalles.

Las tensiones chino-japonesas. Después de la Primera Guerra Sino-japonesa (1894-1895), Japón se había convertido en una potencia imperial que no veía con buenos ojos a China y la Unión Soviética. Aprovechando en 1932 la debilidad en que la Guerra Civil entre comunistas y republicanos había dejado a China, Japón inició una Segunda Guerra Sino-japonesa y ocupó Manchuria, expandiéndose luego por el Asia menor hasta verse enfrentado por los Estados Unidos.

Estallido de la guerra. Hitler se dirige al reichtag el 1 de septiembre de 1939, justo antes de la invasión de Polonia.

Como casi todas las guerras, la Segunda Guerra Mundial empezó con una mentira. Según palabras del propio Adolf Hitler el 1 de septiembre de 1939 frente al Reichstag alemán: «Esta noche, soldados regulares polacos han disparado por primera vez contra nuestro territorio». Al finalizar la Primera Guerra Mundial y tras la firma del Tratado de Versalles, el siglo XX será testigo del ascenso en Europa de regímenes totalitarios como el fascismo en Italia o el nazismo en Alemania.

Hitler combinó parte de esta idea con sus peculiares concepciones racistas, que contaban, a su vez, con un trasfondo social y cultural. La conquista de este espacio vital encaminó los esfuerzos del führer para dar su particular sentido a la guerra que se desataría en septiembre de 1939.

Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial

Devastación casi total de Europa. Se dieron extensos y devastadores bombardeos aéreos de las principales ciudades europeas, primero cuando los alemanes conquistaban el continente y luego cuando los aliados lo liberaban, lo cual se tradujo en una destrucción casi total de las mismas. Esto requirió luego grandes inversiones económicas para su paulatina reconstrucción, como el llamado Plan Marshall propuesto por los Estados Unidos.

División de Alemania. Una vez derrotada Alemania, su territorio pasó a control de los países aliados y de la URSS, por lo que se dividió al país en dos naciones completamente distintas: la República Federal Alemana, con sistema capitalista y bajo control norteamericano, y la República Democrática Alemana, con sistema comunista y bajo administración soviética. Alemania volvería a unificarse en 1991, tras la caída del muro de Berlín.

Aparición de dos poderosas fuerzas bien diferenciadas, Estados Unidos y Rusia. Estos dos países habían sido aliados durante la contienda y habían combatido juntos con el objetivo de derrotar a las fuerzas del Eje, pero una vez acabada la misma, sus diferencias no tardaron en hacerse notar. Su creciente enfrentamiento ya se hizo notar durante las conversaciones de paz de 1945 y 1946 y no dejó de aumentar durante los años posteriores, creándose finalmente dos bloques políticos enfrentados a prácticamente todos los niveles durante la conocida como Guerra Fría.

La muerte de entre 55 y 70 millones de personas. Contando militares y civiles, indistintamente, millones de los cuales lo hicieron en condiciones infrahumanas en campos de concentración y exterminio.

El nuevo orden internacional

El 8 de mayo de 1945 terminó en Europa la segunda guerra mundial con la rendición incondicional de Alemania. En un lapso de tiempo muy corto se articuló un nuevo orden internacional, impuesto por Estados Unidos y la Unión Soviética, que degeneró en la guerra fría, la división en bloques y la carrera armamentista. Nada escapó a la lógica de los vencedores y nada escapa hoy a su herencia a pesar de que nada es lo que fue hace 75 años: Estados Unidos conoce una fractura social sin precedentes, Rusia es bastante menos que la URSS, dos de las naciones derrotadas –Alemania y Japón– son grandes potencias económicas a escala global, China aspira a la hegemonía y Europa se debate entre la unidad de acción y el rebrote nacionalista.

Mapa de Alemania

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